En medio del ruido ensordecedor del mundo
hago el silencio en mí
Extraigo desde la tierra
las raíces de mis palabras.
Cada día es fulgor y negrura
Cada día el ladrón de los justos
roba el diamante de mi alegría.
Entonces
me sumerjo en mis honduras
Decidida a encontrar azarosamente
esas piedrecitas blancas
que quizá sean mi camino,
la ruta que trazan mis ojos empañados.
mardi 4 mai 2010
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