Los contrarios se encuentran
en una fórmula alquímica incomprensible.
Mi canto es desesperado y tierno
Mi risa es quebradiza como un llanto.
Mi vida es raquítica y rica
Mis esperanzas son infinitas
Mis errores imperdonables.
El niño arroja una piedra de río
Su trayectoria está predestinada.
Sin embargo, el agua que la espera para enterrarla
la hace volar y soñar con los dioses.
lundi 31 mai 2010
Inscription à :
Publier les commentaires (Atom)

Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire