Cada vez que te vas
mi ser se esparce en humo.
Volteo la cabeza
y contemplo la rama golpeada por el viento.
Poco a poco
retomo el camino de mi soledad.
lundi 7 juin 2010
54
Y me apoyé contra el muro
a fumar y a contemplar la noche
que arropaba mi jardín.
Y deseé un momento de serenidad
y humo azul ondulante
Pero la serpiente me mordió las entrañas
allá abajo
en la boca del abismo.
La noche me tragó
y en el humo me esfumé
porque yo me lo tragué a él.
a fumar y a contemplar la noche
que arropaba mi jardín.
Y deseé un momento de serenidad
y humo azul ondulante
Pero la serpiente me mordió las entrañas
allá abajo
en la boca del abismo.
La noche me tragó
y en el humo me esfumé
porque yo me lo tragué a él.
53
Vagos son mis ojos
vago mi pensamiento
tibio mi útero
agitado mi estómago
Mi cerebro es neblina
y mi percepción es llanto.
He perdido mi camino
No encuentro el Castillo
ni la nube que me guía
La claridad me atolondra.
Recojo una hoja seca
y la comparo al sol.
La piedra en mi sandalia
se ha vuelto sendero.
vago mi pensamiento
tibio mi útero
agitado mi estómago
Mi cerebro es neblina
y mi percepción es llanto.
He perdido mi camino
No encuentro el Castillo
ni la nube que me guía
La claridad me atolondra.
Recojo una hoja seca
y la comparo al sol.
La piedra en mi sandalia
se ha vuelto sendero.
52
Una niña de quince años
compone melodías melosas.
Un hombre de cabellos largos
toca una dulce guitarra en una iglesia.
Un joven de áspero rostro
cierra los ojos
ante el polvo de las bombas.
Una mujer desesperada
pierde el fruto incipiente de sus entrañas.
El mundo gira locamente
y todo parece muy quieto.
La luz se filtra entre los odios y los silencios.
compone melodías melosas.
Un hombre de cabellos largos
toca una dulce guitarra en una iglesia.
Un joven de áspero rostro
cierra los ojos
ante el polvo de las bombas.
Una mujer desesperada
pierde el fruto incipiente de sus entrañas.
El mundo gira locamente
y todo parece muy quieto.
La luz se filtra entre los odios y los silencios.
51
Una música dulce como un idioma desconocido
acompaña mi tarde tranquila.
Ayer un poeta me habló de la melancolía :
es sentarse a contemplar
el paso sigiloso del tiempo.
Su voz era suave como el color de su piel.
Sus ojos graves, profundos,
sus manos ligeras como una danza.
Y hoy estoy aquí,
sentada sobre estas flores artificiales
mirando los pájaros pasar
veloces como el viento del océano.
acompaña mi tarde tranquila.
Ayer un poeta me habló de la melancolía :
es sentarse a contemplar
el paso sigiloso del tiempo.
Su voz era suave como el color de su piel.
Sus ojos graves, profundos,
sus manos ligeras como una danza.
Y hoy estoy aquí,
sentada sobre estas flores artificiales
mirando los pájaros pasar
veloces como el viento del océano.
vendredi 4 juin 2010
49
Un poema cada día
Esa es mi tarea
La que me acaece por ocaso
como una oración
Hoy es rojo,
ayer fue verde,
mañana será azul
No importa el color
Solo el templo de la palabra
en contemplación de las estrellas.
Y qué importa ser cursi
Mi padre también lo fue
Y por si fuera poco
lo proclamó ante los cadaveres.
Esa es mi tarea
La que me acaece por ocaso
como una oración
Hoy es rojo,
ayer fue verde,
mañana será azul
No importa el color
Solo el templo de la palabra
en contemplación de las estrellas.
Y qué importa ser cursi
Mi padre también lo fue
Y por si fuera poco
lo proclamó ante los cadaveres.
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