Una niña de quince años
compone melodías melosas.
Un hombre de cabellos largos
toca una dulce guitarra en una iglesia.
Un joven de áspero rostro
cierra los ojos
ante el polvo de las bombas.
Una mujer desesperada
pierde el fruto incipiente de sus entrañas.
El mundo gira locamente
y todo parece muy quieto.
La luz se filtra entre los odios y los silencios.
lundi 7 juin 2010
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