Todo estaba bien,
la luz del día comenzaba a emblanquecer
Súbitamente el abismo se abrió otra vez
hambriento,
ante mis pies.
Todo estaba bien
mi alma seguía reposando sobre su castillo de naipes
Súbitamente el estigma de mi singular soledad
alzó su látigo ante mi espalda.
Todo estaba mal
Súbitamente comprendí
que mis ojos no creían lo que veían,
y me puse a llorar.
vendredi 4 juin 2010
46
Sus voces son dulces o estridentes.
Sus rostros
muecas o sonrisas
Sus cabellos a veces me rozan el hombro
y otras parecen banderas al viento.
Sus pechos me recuerdan naranjas maduras
o se me escapan por las concavidades de los ojos.
Sus piernas a veces parecen mil patas,
y a veces se reflejan en el agua azul del Egeo.
Ellas son divinas o mortales
perecederas o pétreas como templos.
Son mis amigas, tan mías como los astros.
Y son hermosas y terribles como el olvido.
Sus rostros
muecas o sonrisas
Sus cabellos a veces me rozan el hombro
y otras parecen banderas al viento.
Sus pechos me recuerdan naranjas maduras
o se me escapan por las concavidades de los ojos.
Sus piernas a veces parecen mil patas,
y a veces se reflejan en el agua azul del Egeo.
Ellas son divinas o mortales
perecederas o pétreas como templos.
Son mis amigas, tan mías como los astros.
Y son hermosas y terribles como el olvido.
jeudi 3 juin 2010
Supersticiones
Cuando la hora es capicúa
o la fecha en el calendario es armoniosa,
sonríen mis ojos.
Cuando en la mañana al despertar,
son tres mis estornudos
mi memoria los graba.
Cuando aflora una palabra en mi mente
y un instante después
un cantante me la susurra al oído,
mi corazón siente la danza de las hojas nuevas de los árboles.
Y con cada superstición
pongo una nueva piedra
en mi templo imaginario.
o la fecha en el calendario es armoniosa,
sonríen mis ojos.
Cuando en la mañana al despertar,
son tres mis estornudos
mi memoria los graba.
Cuando aflora una palabra en mi mente
y un instante después
un cantante me la susurra al oído,
mi corazón siente la danza de las hojas nuevas de los árboles.
Y con cada superstición
pongo una nueva piedra
en mi templo imaginario.
Sueños
He soñado con monos rojos en un pantano de arcilla
sus aguas nos arrastraban al bosque
irresistiblemente.
Los monos yacían como delfines
en el agua turbia
Yo no quería tocar su piel de barro.
Era delicioso dejarse llevar por la corriente,
vertiginosa y placentera.
Pero mis pies buscaban el suelo firme,
guiarme con mi corazón
para volver a casa.
sus aguas nos arrastraban al bosque
irresistiblemente.
Los monos yacían como delfines
en el agua turbia
Yo no quería tocar su piel de barro.
Era delicioso dejarse llevar por la corriente,
vertiginosa y placentera.
Pero mis pies buscaban el suelo firme,
guiarme con mi corazón
para volver a casa.
Sueño X
Cansada ya de tanto soñar,
decidí elevarme sobre la cúpula de Dalí en mi bata blanca
Mi cuerpo
lleno de gozo
mis ojos
llenos de oro.
decidí elevarme sobre la cúpula de Dalí en mi bata blanca
Mi cuerpo
lleno de gozo
mis ojos
llenos de oro.
Serie de sueños
Yaciendo en la cama,
mi mano encontró la tuya
tibia y morena
Y en una vigilia soñolienta
mi boca encontró la tuya
tan roja.
Y mi alma quebradiza
buscó y encontró tu abrazo,
infinito.
Y al despertar
mi soledad sólo encontró
mis manos vacías
mis piernas cerradas
mis labios secos y grises.
mi mano encontró la tuya
tibia y morena
Y en una vigilia soñolienta
mi boca encontró la tuya
tan roja.
Y mi alma quebradiza
buscó y encontró tu abrazo,
infinito.
Y al despertar
mi soledad sólo encontró
mis manos vacías
mis piernas cerradas
mis labios secos y grises.
mercredi 2 juin 2010
45
Por qué cuando el dolor nos inunda
como una ola muriendo sobre la arena
cuando nos sumerge
en un manto de perplejidad
percibimos más nitidamente
las vibraciones del azur
la brisa tenue que mueve la rama,
el juego vivo e inútil de los gatos en el jardín
el ruido de un auto que pasa?
Anoche cerré los ojos,
y en vez de olvidar,
soñé.
Hice el amor con una piedra marina
llamándola por su nombre
con todo el clamor
de mi soledad.
como una ola muriendo sobre la arena
cuando nos sumerge
en un manto de perplejidad
percibimos más nitidamente
las vibraciones del azur
la brisa tenue que mueve la rama,
el juego vivo e inútil de los gatos en el jardín
el ruido de un auto que pasa?
Anoche cerré los ojos,
y en vez de olvidar,
soñé.
Hice el amor con una piedra marina
llamándola por su nombre
con todo el clamor
de mi soledad.
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